Los Angeles perdieron sus alas...

Los ángeles de encuentran meditando en un salón, una epidemia terrible los atacó paulatinamente desde 2024 fueron perdiendo la luminosidad de las alas y poco a poco fueron cayéndose de una en una en una.

Todo inició con la enorme tristeza de Blejan la visitante de las estrellas que habita actualmente en la 3a roca desde el Sol.

Sus ojos se nublaron 
Su cuerpo transformado
Su cara cambiada
Su vida contaminada por la confusión, la tristeza, la frustración fue demasiado.

Esa imagen que ahora recuerda de ese instante donde esa enorme gárgola que tanto admira convertida en un ser sin fuerza, detenido en el tiempo por las circunstancias que la mente humana ahora le obligaba a creer que todo tenía que ser como él lo visualizaba olvidando por completo el motivo por el cual su alma no había podido olvidar jamás a Blejan.

Mygal con todo su brillo y poder de disminuyó creyendo que si cumplía todo lo que debía el mundo tendría orden, que dentro de ese órden todo estaría bien.

Sin embargo omitió una gran verdad, la unión que ellos representan son como el cielo y la tierra, como el agua y el fuego como el aire y las estrellas.

Necesitaban armonía.

No tanto orden... Armonía.

Flujo.

Y los Ángeles tuvieron que detenerse comenzando a marchitarse. Cómo flores carentes de agua.

Sus emociones los inundaron, sus pensamientos los abrumaron. El flujo estaba roto.

Mygal olvidó que aún con su gran poder de esperar y detener el tiempo y reconstrucción de la vida, necesitaba del Fulgor y la chispa de la mutabilidad de Blejan.

Porque esa chispa aunque la llevará consigo a todos lados, jamás se compraría con la fuerza vibrante de la chispa original.

Y Blejan ahora invadida por esas emociones perdió el rumbo, nada tenía sentido, la ignorancia del contenedor del pensamiento de la caja prohibida de la mente de Mygal, esa que se presentaba constante e inmutable como impedimento para reunirse era la única cosa que podía apagar su chispa.

El tiempo fue pasando, hasta que el día de hoy Blejan recuperó su fe.

Su confianza en las posibilidades, en los sueños, en lo improbable.

Y ahí justo a la 1:25 am de la mañana del 25 de julio del 2026 mientras el cuerpo que habitaba, humano, imperfecto, sintió, sintió de nuevo la posibilidad de volver a encontrarse con su amado.

Y por eso vengo a relatarles este pedazo de historia.

Porque Mygal hoy por fin cambio algo en su entorno.

Blejan no podría decirte a ciencia cierta lo que sucedió no puede decirte qué pasó.

Solo sabe que el amor aunque adormecido, estaba ahí nuevamente surgiendo como brote de agua pura de ambos corazones...

Y eso
Merece ser escrito 
Porque un día
Un día maravilloso 
Ambos estarán escribiendo juntos esta historia 
Solo que no con palabras sino con experiencias...

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