El Lugar Donde Siguen Viviendo las Posibilidades
Hay personas que llegan a nuestra vida como una pregunta. No como una respuesta. No como una certeza. No como un destino escrito en piedra. Como una pregunta. Y las preguntas más hermosas tienen la mala costumbre de quedarse a vivir dentro de nosotros. Ella lo supo desde el principio. No el primer día. Ni la primera semana. Pero sí mucho antes de que cualquiera de los dos estuviera dispuesto a admitirlo. Había algo extraño entre ellos. Algo que no terminaba de caber en ninguna definición. Porque podían hablar durante horas. Y también podían permanecer en silencio. Podían perderse en una conversación absurda. Y terminar hablando del sentido de la existencia sin saber exactamente en qué momento había ocurrido. Era como caminar por un bosque donde los senderos cambiaban de lugar mientras avanzabas. Y a ella le encantaban los bosques. Especialmente aquellos donde todavía quedaban cosas por descubrir. Lo curioso era que él también parecía disfrutarlo. Por eso durante mucho tiempo ella pensó...