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Advertencias antes de opinar sobre Mike y Blanca

Si llegaste aquí pensando que ésta es la historia de una mujer que no supera a un hombre, probablemente éste no sea el lugar correcto para ti. No porque estés equivocado. Sino porque estás viendo una película distinta. Mike no es importante para mí porque haya sido perfecto. No lo es. Ni porque sea el hombre más guapo. Ni el más exitoso. Ni el más inteligente. Ni porque haya resuelto mi vida. Si intentas entenderlo comparándolo con otros hombres, tampoco lo vas a comprender. Porque el valor que tiene para mí no está en una lista de cualidades. Está en una experiencia. Hay personas que llegan a tu vida a los treinta. A los cuarenta. A los cincuenta. Yo tuve la fortuna —y también la enorme complicación— de conocer a la misma persona desde los seis años. Eso significa que una parte de mi cerebro nunca aprendió a vivir sin que él existiera en el mundo. No porque dependiera de él. Sino porque aprendimos a mirar el mundo juntos. Cuando yo veía algo curioso, no tenía que convencerlo de que va...

La muchosidad...

Mike. ¿Ya viste las dos moscas? Llevan un buen rato pegándose contra la misma malla. No entienden que por ahí no van a salir. Y qué crees... No me he levantado a ayudarles. Jajajaja. Sí. Ya sé. Yo tampoco me la creo. También pasó un cotorrito. Venía haciendo ese ruidito que hacen los cotorritos. No sé cómo se llama. Pero pasó. Y luego se prendió la bomba del agua. Y unos perros empezaron a ladrar bien lejos. Y mientras todo eso pasa... Aquí sigo. Acostada. Desparramada. ¿Ya viste que siempre me acuesto del lado izquierdo? Hasta ahorita me di cuenta. Me acomodé igualito que siempre. Como si mi cuerpo dijera: "Aquí." Y yo le contesté: "Nel." Porque esta cama también tiene lado derecho. Y también tiene en medio. Y también tiene diagonal. Y es mi cama. Toda. No nomás un pedacito. Oye... Creo que ya encontré una palabra. Muchosidad. Jajajaja. No existe. Pero sí existe. Porque tú eres un montón de cosas. Y yo también. Y cuando platicámos... Nuestras muchosidades platican ...

Mike de Schrödinger

Hay personas que existen en un lugar muy extraño. No están. Pero tampoco se han ido. No forman parte de tu vida cotidiana. No desayunan contigo. No llegan por la noche. No te mandan un mensaje diario preguntándote cómo amaneciste. Y, sin embargo... Siguen habitando un rincón de tu existencia con una fuerza que resulta difícil explicar. Así que decidí bautizar ese fenómeno con un nombre completamente científico y absolutamente ridículo: Mike de Schrödinger. Porque mientras la caja siga cerrada, Mike está y no está al mismo tiempo. Hay días en los que quisiera comprar un boleto de avión a la Ciudad de México. Llegar. Subirme a un Didi. Luego al Metro. Luego a otro Didi. Y empezar a recorrer Liverpool por Liverpool hasta encontrarlo. No para reclamarle. Ni para hacer un drama digno de telenovela. Si después de todo ese recorrido por fin apareciera enfrente de mí, probablemente lo primero que le diría sería: —¿Qué pedo? ¿Ya acabaste o todavía te doy más tiempo? ¿Sigues arreglando tu vida? ...

Mundo a medias

Trato de recordar y creo que dijiste algo así como eres mi mundo entero. O no? Tal vez lo dije yo. Nope. Tú decías si te vas me muero. Pero nunca me dijiste qué pasaría si tú te ausentabas. Y eso era peor que la muerte. Neta. Hoy amanecí recordándote. Pero recordándote desde este lugar de intensidad donde necesitaba tu presencia para vivir bien. Te di tantos atributos porque sentí que los merecías, lo que no me imaginé es que eso mismo me haría sentir que mi existencia dependia de ti. Hoy hace unos minutos a las 9:33 am quise arrancarme el dolor del pecho de pensar que nunca más te volvería a ver. Prefiero vivir engañándome el resto de mi vida diciéndome que volverás a siquiera pensar que nunca te volveré a ver. Y me vale madres si crees o piensas que soy intensa o lo que sea que te dijeras que yo hacía que me hiciera sufrir. Wey neta ningún dolor he sentido tan profundo como este de haberme alejado aunque la paradoja sea, que estar cerca de ti así como estábamos, era peor que este ale...

Los Angeles perdieron sus alas...

Los ángeles de encuentran meditando en un salón, una epidemia terrible los atacó paulatinamente desde 2024 fueron perdiendo la luminosidad de las alas y poco a poco fueron cayéndose de una en una en una. Todo inició con la enorme tristeza de Blejan la visitante de las estrellas que habita actualmente en la 3a roca desde el Sol. Sus ojos se nublaron  Su cuerpo transformado Su cara cambiada Su vida contaminada por la confusión, la tristeza, la frustración fue demasiado. Esa imagen que ahora recuerda de ese instante donde esa enorme gárgola que tanto admira convertida en un ser sin fuerza, detenido en el tiempo por las circunstancias que la mente humana ahora le obligaba a creer que todo tenía que ser como él lo visualizaba olvidando por completo el motivo por el cual su alma no había podido olvidar jamás a Blejan. Mygal con todo su brillo y poder de disminuyó creyendo que si cumplía todo lo que debía el mundo tendría orden, que dentro de ese órden todo estaría bien. Sin embargo omiti...

hola 👋🏻 soy yo

Hola, mylove  Hoy me pasó algo que me hizo pensar inmediatamente en ti. Y me dio mucha risa porque mi primer impulso fue decir: "Esto se lo tengo que contar al Mike." Después recordé que hace mucho que ya no compartimos estas cosas y sentí ese huequito que a veces aparece. ¿Te acuerdas de cómo, cuando terminábamos el día, nos contábamos las cosas que nos habían movido?  No para romper la confidencialidad, sino porque ambos entendemos lo que significaba un pequeño cambio en una persona. Había cosas que para cualquiera eran insignificantes y para nosotros eran enormes. Pues hoy pasó una de ésas. Hace algunos meses llegó conmigo un niño llamado Emilio.  Viene de una familia muy caótica y, más allá de todo lo que trabajamos, había algo que me preocupaba muchísimo: sentía que nadie lo veía realmente.  Era de esos niños que terminan creyendo que da igual lo que hagan porque nadie los escucha de verdad. El proceso terminó antes de lo que yo habría querido porque su papá dec...

Un instante

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Solo un instante capturado en el tiempo