Advertencias antes de opinar sobre Mike y Blanca
Si llegaste aquí pensando que ésta es la historia de una mujer que no supera a un hombre, probablemente éste no sea el lugar correcto para ti. No porque estés equivocado. Sino porque estás viendo una película distinta. Mike no es importante para mí porque haya sido perfecto. No lo es. Ni porque sea el hombre más guapo. Ni el más exitoso. Ni el más inteligente. Ni porque haya resuelto mi vida. Si intentas entenderlo comparándolo con otros hombres, tampoco lo vas a comprender. Porque el valor que tiene para mí no está en una lista de cualidades. Está en una experiencia. Hay personas que llegan a tu vida a los treinta. A los cuarenta. A los cincuenta. Yo tuve la fortuna —y también la enorme complicación— de conocer a la misma persona desde los seis años. Eso significa que una parte de mi cerebro nunca aprendió a vivir sin que él existiera en el mundo. No porque dependiera de él. Sino porque aprendimos a mirar el mundo juntos. Cuando yo veía algo curioso, no tenía que convencerlo de que va...